jueves, abril 06, 2006

Madrid antiguo


Bueno amigos, despues de una temporadita perdido en los avismos, aqui estoy de nuevo, a seguir dando la lata como antaño. Tengo ya ordenador, por fin, y hoy inrternet, a ver cuanto me dura. Y para empezar esta nueva andadura os dejo este paisaje del madrid antiguo, su origen es una postal en color y despues de unos retoques a quedado asi, espero que os guste. Saludos y
besos.

domingo, enero 15, 2006

El adios

Hoy por fin ha llegado, lo que estaba hace tiempo esperando por fin ha llegado. Pero al contrario de lo que pensaba que iba a estar bien, no se porque no lo estoy. Tengo un sentimiento raro, entre preocupación y tristeza. Es lógico, desde que todo esto empezó no pensaba que sentiría esto, claro que desde entonces he seguido viviendo en donde vivía desde el día que nos casamos, y quieras que no en todo este tiempo ha habido cosas buenas también, aunque ya el tiempo y las circunstancias las hayan casi borrado, pero están aun ahí. Han sido 16 años de convivencia y eso da para mucho, para cosas buenas y cosas malas. Y tanto unas como otras no se borran fácilmente.

Pero todo esto llega a su fin, entre esta semana y la que viene, tendré que irme, tendré que abandonar el lugar donde he vivido durante esos 16 años, y volver a vivir, aunque temporalmente, con los que me dieron la vida. Empezare a buscar un sitio donde volver a rehacer mi vida de nuevo, aunque se que al principio va a ser difícil, pero tengo que hacerlo.

Lo bueno es que se que voy a estar rodeado de gente que se que me aprecia, y va a estar pendiente de mi, y eso me hace sentir bien, dentro de lo mal que lo pasare, porque aun hoy, que estoy escribiendo estas palabras, estoy todavía aquí. El día que ya no lo este es cuando realmente sentiré tristeza, seguro. Posiblemente no me pueda comunicar con algunos por algún tiempo, pero seguro que será por poco tiempo, ya buscaré la forma de hacerlo, hoy en día hay muchos métodos. Pero aun así lo superare, la vida sigue, y yo con ella.

domingo, enero 01, 2006

El libro de la vida---tomo 2006

Hoy día 1 de Enero del 2006, tengo ante mi un nuevo libro, así como todos nosotros; en su portada tan solo podemos leer una fecha 2006 y en su interior hay 355 hojas para que en ellas vayamos escribiendo lo que nos vaya aconteciendo el día a día de este año recién estrenado, en el iremos escribiendo todo lo malo y todo lo bueno y también podremos escribir como esas cosas malas las podremos solucionar, para ello en cada hoja en la parte inferior hay un apartado para ello.
Al final del libro hay una hoja extra en cuyo encabezamiento tan solo pone “Conclusiones” y en escribiremos eso, las conclusiones sacadas a través de estos 355 días que tenemos por delante, de esas 355 paginas que a lo largo del año iremos escribiendo.

Que decir del libro viejo, tan solo que lo echo o escrito, echo está, no se puede rectificar en el, pero si podemos tomar conciencia de lo sucedido y rectificarlo uno mismo en nuestro interior para que no vuelva a suceder, para que este nuevo libro que estrenamos hoy este libre de esas faltas y errores que cometimos en el anterior, para que hoy, día 1 de enero, podamos empezar mirando al horizonte libre de nubes negras que amenazarían nuestro futuro.

Hoy es un día claro, donde el cielo azul deja ver con claridad ese sol brillante, y de seguro dejará ver esta noche esas estrellas y esa luna de nuevo brillando en el cielo. Ese sol, luna y estrellas que iluminarán nuestro camino.

viernes, noviembre 18, 2005

Traición (X)

Cuando bajamos al vestíbulo, Joseph estaba entregando su abrigo y sus guantes al mayordomo. Desvió la vista hacia nosotras que bajábamos las escaleras, y vino a nuestro encuentro. Antes de nada me hizo una reverencia “Mi Señora”, me dijo, siempre se refería a mi de la misma manera, con ese saludo, “Buenas noches Joseph, bienvenido de nuevo a mi casa”, le respondí, “Gracias mi lady”, luego miro a Amber, y se acerco a ella besándola, “Hola cariño, has tenido buen viaje?”, la pregunto, “Si querido, muy bueno, y tu cielo?”, “También, sin ningún contratiempo”. “Bueno, vamos al salón a esperar a los demás invitados”, dije después de los saludos. Mientras nos dirigíamos al salón y mientras veía caminar a los dos enamorados delante de mi, me vino a la mente el como conocí a Joseph, otro ventrue, fue un encuentro casual y sin pensar, pero muy agradable, su amistad con el tiempo fue creciendo hasta convertirse en un miembro muy querido por mi y por el resto de los míos, incluido claro esta de mi amada niña, Amber.

domingo, noviembre 06, 2005

Traición(IX)

Me separé de ella y la mire, “se que lo harás y me ayudaras”, callé por un momento y me dirigí a la ventana descorriendo un poco la cortina y mirando al exterior,” no se lo que sucedió, fue tan rápido, que no me dio tiempo a reaccionar. Habíamos llegado sin ningún contratiempo a puerto, desembarcamos y nos dirigimos hacia el hostal donde teníamos reservadas las habitaciones para pasar el día que estaba a punto de comenzar, caminábamos hacia el lugar cuando al entrar en un callejón siete licántropos nos salieron al paso cortándonos todo camino de escapatoria y lanzándose contra nosotros, no se de donde salieron, lo que si se es que en un momento todos yacían en el suelo con sus cuellos destrozados y muertos, todos menos yo, a mi me sujetaron y me hicieron verlo, una ver terminado tal como aparecieron volvieron a desaparecer dejándome entre aquella masacre”, me volví con lagrimas en los ojos recordando todo lo sucedido, ella vino hacia mi y me volvió a abrazar en el mismo momento que un ruido ensordecedor de un motor se oyó en el jardín.”Me parece que tu amado acaba de llegar” dije a Amber separándome de ella,”si, creo que si, le odio cuando entra de esa manera a los lugares” me contesto ella, “si es un poco ruidoso, venga bajemos” la dije mientras me limpiaba las lagrimas.

sábado, septiembre 24, 2005

Traición (VIII)

“Déjame observarte mi niña”, dije separándome unos pasos de ella, “estás espléndida criatura”.

Ella me miro durante unos minutos sin decir nada,” madre, que sucedió, que paso, como es posible que os aniquilasen tan simple y sencillamente”, dijo ella rompiendo el silencio, “tendría que haber estado yo….”.

“No”, la interrumpí bruscamente, “no por favor” dije mirándole a los ojos, “no por favor Amber, no hubiese soportado haberte perdido a ti también mi niña, si te hubiese perdido a ti, entonces si que hubiesen ganado en sus propósitos porque entonces ya no valdría nada esta no-vida mía”.

Amber se quedo mirándome tristemente con sus manos tomando las mías, “no te preocupes madre no me perderás, y nunca lo harás, y ahora que ya estoy aquí, te ayudare a encontrar al culpable de lo que paso y hacerle pagar lo que hizo”, termino diciendo mientras nos volvíamos a abrazar, los ojos de Amber cambiaron a un rojo oscuro, mientras en su cara se podía ver una expresión de odio y rabia, “te lo juro madre”, termino susurrando.

lunes, septiembre 12, 2005

Traición (VII)

El ruido de un carruaje me volvió de nuevo a la realidad, parecía que el primer invitado acababa de llegar, me levante y me fui hacia la ventana. El carruaje paró justo al comienzo de las escaleras que llevaban a la entrada de la casa, de el salio una figura envuelta en una capa negra y la cabeza cubierta con una capucha de la misma capa, esa noche hacia frío y el viaje en coche no era muy agradable que se dijera. La figura empezó a subir lentamente los escalones cuando de pronto se paró, con sus manos enguantadas se echó para atrás lentamente un poco la capucha dejando al descubierto la cara de una mujer hermosa y joven, dirigió su mirada hacia la ventana donde yo estaba asomada y con una sonrisa en sus labios me saludo con la mano. Era ella, era mi niña que otra vez estaba en casa, un asunto le había echo irse de aquí, y mientras lo resolvía parece ser que encontró a alguien especial y decidió quedarse, pero hoy otra vez estaba aquí, y de nuevo podría estar y hablar con ella como hacíamos antaño.
Me quite de la ventana para terminar de arreglarme mientras ella subía las escaleras hacia mis aposentos.
Los pasos subiendo corriendo las escaleras se oyeron desde donde estaba y después correr el pasillo para después abrirse la puerta de mi habitación mientras un “Madre” se dejaba oír, y los pasos se detenían. Yo me puse de pie dándome la vuelta, allí estaba ella, de pie con la capa aun puesta, al lado de la puerta.

Madre, repitió ella, comenzando a caminar hacia mi lentamente, yo hice lo mismo y caminé hacia ella.
“Señorita” repuse, “no le han enseñado modales, no sabe que no puede entrar en unas habitaciones ocupadas sin permiso”, la dije con una expresión seria que me costaba mantener por la enorme alegría que me producía verla de nuevo. “Y aun mas, subir las escaleras como las has subido, eso no es propio de una señorita como tu”.
“Lo siento Madre, pero tenía tantas ganas de verte que no aguante esperar a llamar a la puerta y que me contestases”, dijo parándose frente a mi y bajando la cabeza.
La observe por un momento, “ven aquí mi niña”, la dije abriendo los brazos sonriéndola, ella levanto la cabeza e hizo lo propio también riendo, y nos fundimos en un abrazo eterno.

“Madre, tenia ganas de estar de nuevo en casa y estar contigo”, dijo ella.
“Y yo mi niña…. y yo, no sabes cuanto”, dije mientras unas lagrimas recorrían mis mejillas.